Una lección que me cuesta aprender

Sí, así es. Hay una lección que cada vez que cometo el error, me recriminó no aprenderla, por más que me lo he repetido a lo largo de los años. Al grano:

Lo que no esté descompuesto no lo intentes arreglar.

Llevo tres días, intentando arreglar algo en mi sitio web para que, cuando lo terminé, descubrí que no tenía nada que ver con el sitio web, sino con mi conexión a Internet.

Y todo porque hace como 10 días, vi que era muy fácil cambiarle el nombre de mi red en mi router usando la app de Totalplay. No necesitaba cambiarlo. Y lo cambié. Y desde ahí han fallado varias cosas.

Quiza, pienses que nada tiene que ver cambiarle el nombre de tu red en tu router, pero llévate la sorpresa de qué sí. Se modifican los niveles de seguridad y privacidad de la Wi-Fi y con ello, por detrás, se modifican muchas otras cosas que pueden terminar afectando la navegación de algunos sitios en Internet.

Quiza, esto te suena lejano para tu día a día, dado que estoy dando un ejemplo muy personal. Pero la «InspirAcción” de hoy aplica para todo.

Si todo está funcionando básicamente bien, no le muevas.

No le muevas. Ni para investigar.

—Alejandro Ariza Z.

(Hoy si no tengo mucha emoción por entender. Ya ves que parece que no he entendido).


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