
Creo que hay un versículo en la biblia, multicitado, que podríamos entender mejor observando bien, con atención, lo que revela una palabra y sabiendo un poco acerca de etimologías.
Preocupación: Ese lugar (estado mental) donde sentimos intranquilidad, inquietud, temor o angustia.
¿¡Dónde está ese lugar!?
Hay que saber su ubicación para evitarlo en lo posible.
Su lugar está oculto en la propia palabra, está antes de ocuparte.
El prefijo «pre-» (del latín prae-), indica anterioridad, prioridad o prioridad en el tiempo y el espacio. Se antepone a otras palabras para denotar que algo sucede «antes de» o está «delante de».
¿Cómo salir de ese lugar? ¿Cómo salir de la preocupación?
Yendo en el presente, ¿cómo? Actuando en él; ocupación es solución.
Listo.
Ya saliste del lugar previo; sales de la pre-ocupación.
Por eso existe la terapia ocupacional. A veces uno puede solo. A veces hay que, con humildad, pedir ayuda. Pero la terapia será esa.
«No se preocupen por el día de mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones. Los problemas del día de hoy son suficientes por hoy».
—Mateo 6:34
Ahora bien, existe un concepto trascendente para aplicar en la vida práctica esta comprensión del tema. Si eres mi lector de apoyo la podrás ver a continuación (si no… no):
¡A ocuparse! 😉 ❤️
Alejandro Ariza Z.
| Médico psicoterapeuta, autor y conferenciante inspiracional.
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